30/6/12

Para bien o para mal, se terminó


   No hay vuelta atrás. La novela que protagonizaron Fernando Cavenaghi, Alejandro Domínguez y Matías Almeyda finalizó. El director técnico decidió prescindir de los servicios que le otorgaban estos dos jugadores de trayectoria internacional porque eran líderes, pero de esos negativos. Los que no suman, sino que restan.
   La exclusión de los nuevos ídolos de River fue, según "el pelado", meramente futbolística y consecuencia del futuro del club de Nuñez. El técnico pretende un equipo más rápido y agresivo para el próximo torneo y no se      debe "buscar nada raro". Pero de alguna manera lo extraño está. ¿Qué es lo "raro"? Es que futbolísticamente un club recién ascendido no se puede dar el gusto de dejar libre a jugadores de semejante peso y calidad. Aunque, si en verdad dentro de lo extrafutbolístico hay algo oculto Almeyda tiene la derecha para desprenderse.
   Para analizar lo extrafutbolístico se deben tener en cuenta dos temas. La relación de Daniel Passarella, el presidente del club, con el representante de ambos delanteros, Néstor Sívori y la relación del resto de los jugadores con los protagonistas de este embrollo. 
   Pasarella y Sívori son dos enemigos que desde hace tiempo tienen problemas. "Me parece falto de estilo decir que fue por cuestiones futbolísticas. Están a la vista las cualidades de Cavenaghi, pero decir lo que se dijo y exponerlo, me parece de una ingratitud enorme. Tienen escala de valores diferentes a las mías. Algunos tienen valores miserables", disparó Sívori contra el entrenador de River y su presidente. Además, el ex jugador de fútbol presentó contradicciones entre sus acciones y sus declaraciones. Hace un tiempo afirmó: "Estaríamos locos si no le renovamos el contrato a los dos".
   En cuanto a la relación con el resto del plantel, Almeyda optó por contar con David Trezeguet y Leonardo Ponzio que sí influyen y aportan al crecimiento del grupo en conjunto. Estos dos profesionales, son de los que aprenden los más jóvenes y de los que intentan trabajar para el bien del equipo. "Ponzio y Trezeguet son dos líderes positivos y han hecho escuela entre los jóvenes", afirmó Almeyda durante el programa de radio Rock & Closs. Un rumor indica que un pariente de Lucas Ocampos expresó que los delanteros amenazaron al juvenil y le advirtieron que en River los goles los debían convertir los ídolos de la hinchada que regresaron para el inicio de la B Nacional.
   Más allá de esto, unos días después de la primera decisión el técnico del equipo de Nuñez aclaró: "Le ofrecí volver (a Domínguez) y me dijo que no". Más tarde, "el Chori" contestó por Twitter: "Elegí el tatuaje porque me acompañará toda la vida, el pelo me lo corto todos los meses". En cuanto a Cavenaghi, Almeyda avisó: "No pude hablar, porque cambió su número de teléfono y sé que está enojado".
   El entrenador del club que más entradas vendió en el semestre fue rotundo con sus sentimientos y está convencido de que fue buena su decisión: "Me he dejado presionar, me he dejado basurear, pero mi paciencia tiene un límite y si tienen problemas por todo esto todavía están a tiempo".


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